lunes, 12 de agosto de 2013

REVIEW - Max Payne 3



Da igual morir bajo el sol o sobre la nieve

Lo malo de tomar decisiones es tener que afrontar sus consecuencias. Si escoges el camino bueno, todo serán bondades, facilidades. Palmadas en la espalda, brindis con champán caro, fiestas multitudinarias y mujeres a tus pies. Pero yo soy más de tirar por el camino malo. Ese camino lleno de espinas, pastillas, cristales rotos a tus pies, placas entregadas a tu superior cada mes y borracheras de alto nivel para poder olvidar las penurias que he vivido y que he hecho vivir. ¿Por qué? Os preguntareis… ¿Por qué Max Payne decide ser chico malo, al margen de lo políticamente correcto, y no decide ir a fiestas con mujeres y copas de vino? De daros yo la respuesta, estaríamos aquí meses, y hace mucho calor como para dedicar meses a una respuesta. Pero tan solo os diré una cosa: El chico bueno, el de las fiestas y las mujeres, llega a su oficina, se come un buen Donuts de chocolate y coge el New York Times, mientras en la calle cientos de Yonkis buscan su billete de ida (¿y vuelta?)  al paraíso de manos de personas oscuras, que venden muerte y cobran billetes verdes. El chico bueno mira a otro lado, porque su papel es comer, beber y fornicar. Ese hombre teme mojarse los pantalones, bañarse en el fango, mancharse de sangre la camisa.
  Pero el chico malo, en este caso yo, Max Payne, llega a la oficina, se come una mierda y bebe alcohol para matar penas, y se juega el pellejo cada tarde para pillar a contrabandistas, chulos de putas y narcotraficantes de mierda que solo sirven para manchar su ciudad. Yo no salgo en periódicos estrechando la mano del alcalde, ni recibo medallas a la valentía. Yo no tengo mujeres en mi cama, ni dinero bajo la almohada. Yo no asisto a fiestas, me encargo de que estas transcurran sin problemas. Yo vivo en la sombra. Para mí no existe el mañana, para mí, el mañana es consecuencia de los actos del hoy. Y hoy estoy de muy mal humor…



No tengo problema en reconocer que Max Payne 3 era uno de mis juegos del año. Será porque me encantaron los dos anteriores, o quizás porque al saber que los mismos creadores de L.A Noire y GTA estaban detrás del proyecto mi ilusión creció de manera inesperada, pero lo que es cierto es que mi… ¿Cómo lo llamais por aquí, Hype?, pues mi “Hype” estaba al máximo con la tercera entrega de una saga que siempre me ha gustado. Su estética, su argumento, el personaje, el tiempo bala… todos esos elementos que hicieron de Max Payne una de las  mejores sagas de la anterior generación, por lo cual muchos han sido los años esperando una entrega en esta generación sin final.
  Claro, aquí siempre nos asalta la misma duda: ¿Cumple realmente las expectativas creadas? Por partes, como el Destripador, pues mi review tiene como finalidad intentar mostrar las virtudes (muy numerosas) y los defectos (pocos, pero importantes) de Max Payne 3. Así que, sin más dilaciones, pasemos a la review en sí misma…


¿MUCHO SOL, NO?

El primer detalle que observamos es el cambio en la estética habitual de las anteriores entregas, pues pasamos de la nieve de Nueva York al sol de Brasil, por lo que decid adiós a la mítica gabardina de Max y saludad a las camisas hawaianas y los bikinis estrechos. Aunque no es el único cambio con respecto a anteriores entregas, porque las escenas cinemáticas han pasado de ser comics en estático a ser una especie de comic en movimiento. No faltarán varios cuadros de escena, palabras impresionadas para resaltar lo importante, parones bruscos en un encuadre para continuar en una “viñeta” posterior… en fin, que en RockStars han decidido coger la estética creada por Remedy y darle un lavado de cara a... ¿mejor?
  Pues es una pregunta complicada de responder. Si bien el cambio de nieve por sol es interesante (y justificado), las cinemáticas no son del todo agradables a la vista. Y es que el aspecto comic-en-movimiento estaría bien de no ser por los sucesivos filtros que se les pasa. Me explico. Como Payne es un borracho sin solución, la mayoría de escenas se verán de vez en cuando borrosas, con giros de cámara bruscos, además de “mini luces de neón” que bombardean cada escena, lo cual da, por una parte, sensación de “ser el propio Payne”, pero por otra parte acaba por marearnos tanta lucecita y giro de cámara. Aunque claro, este defectillo sería casi insignificante si no fuera por otro aun mayor…

LAS INCREIBLES LETRAS MENGUANTES

Si la nota de Max Payne 3 no es más alta es principalmente por este detalle: las letras son más difíciles de leer que Los Pilares de La Tierra en Japonés. No sé qué problema tienen los chicos de Rockstar con los subtítulos, pero es que son de un tamaño taaan pequeño que habrá veces en las que no podrás enterarte de nada. Pero eso no es todo, no contentos con poner letras del tamaño Son Gohanda, para colmo escogen un color nada apropiado para la voz en Off de Max.  Y es que, entre que son verdes, entre el sol de Brasil, y que de vez en cuando querremos ver algo de las escenas (qué menos, digo yo), no hay quien se entere de algunos detalles del argumento o de algunas conversaciones. De verdad, amigos de Rockstar, sé que estáis leyendo esta review (previo uso del traductor Google, así que el chiste de Son Gohanda a saber cómo lo traducirán), así que por favor, poned las letras más grandes (Helvetica, 16, a modo de consejo)  y de un color más acorde. Si supiérais la de compradores que perdéis en detalles tan tontos y ajenos al juego en sí mismo…


BUENO, MENOS DEFECTOS Y MAS VIRTUDES. ¡DISPARA!

Venga, que le estoy dando muchos palos al juego y en el fondo me ha encantado. Hablemos de lo que realmente importa en esta saga que son las escenas de acción y el tiempo bala.
  Los tiroteos son muy abundantes y divertidos, y en ningún momento dan la sensación de ser repetitivos o lineales, porque el uso del tiempo bala está perfectamente implementado en los tiroteos. Podremos activarlo de forma normal (pulsando el stick hacia dentro), ralentizando a los enemigos, pudiendo acribillarlos a nuestro ritmo. Aunque claro, la barra de Bullet Time irá descendiendo (para aumentarla, simplemente habrá que matar enemigos de forma… pues, normal), o bien podemos tirarnos por el aire, a cámara lenta, para disparar a todo ser con armas de fuego, aunque hay que destacar que en esta entrega diremos adiós a la cintura Shakira de Max, porque  los giros durante nuestra “caída lenta” serán más dinámicos y naturales.  Pero el uso del tiempo bala no finaliza aquí, porque cuando estemos a punto de pasar a mejor vida (y siempre y cuando tengamos un analgésico), la pantalla se pondrá de color gris y deberemos matar lo más rápido posible a un enemigo para “resucitar”, viendo como las balas atraviesan su cuerpo y como todo se llena de sangre.
  Y es que los detalles están muy cuidados en Max Payne 3, desde quedarnos tumbados en el suelo si “resucitamos in extremis” hasta los elementos destructibles del escenario, pues cristales, televisores… todo podrá ser destruido a nuestro paso durante los tiroteos, pero a destacar sobre todo lo de las ventanas rotas y demás, porque a cámara lenta queda bastante espectacular disparar a un enemigo y que éste atraviese una cristalera para después caer por la ventana. Espectacular, simplemente.


DE TRES EN TRES, QUE SOLO TENGO DOS MANOS

A continuación, un detalle al gusto del consumidor. Y es que en Max Payne 3, al contrario que en los anteriores capítulos,  sólo podremos llevar tres armas, dos de “una mano” (es decir, pistolas, revolver, Uzis…)  y una grande, como metralletas, escopetas, lanzacohetes… Claro, habrá usuarios que crean que esto es un defecto, pero para mí es una gran virtud a favor del realismo. Porque, siendo claros, ¿dónde guardaba Max tanta arma en el primero? Rompe totalmente con la intención cinematográfica del juego, por lo que el hecho de llevar solo tres armas (mezcladas, eso sí. Es decir, puedes usar a la vez un revolver y una pistola…) dota de una “humanidad” al personaje bastante apropiada. Lo que no hubiera estado mal son granadas, pero en fin, es un detalle casi sin importancia, compensado con la gran variedad de armas sueltas por el escenario (además de las doradas, que explicaré más adelante)


NO CONTENTO CON DESTROZARLOS, AHORA INVESTIGAS

No todo es pegar tiros en Max Payne 3, ni mucho menos, porque los enormes escenarios donde el transcurre la acción (desde Favelas a aeropuertos y demás) esconden numerosos secretos que encontrar. Hablo, principalmente, de las piezas para armas doradas, que suelen ser tres en cada escenario. Una vez encontradas las piezas, cada vez que cojamos por el escenario esa arma, nos daremos cuenta de que ha cambiado a color dorado. ¿Finalidad? Pues oye, ni idea. Supongo que hará más daño o tendrá más munición, pero entre tanto tiro yo no me he dado cuenta de su “ventaja”. Aun así, se agradece, pues no todo será matar a enemigos, y nos obligará a rastrear bien los escenarios.
    Pero no es lo único que esconden los escenarios, porque en ellos también podremos encontrar diferentes pistas, que aportaran datos al argumento, o simplemente serán complementarios al propio juego, como poder encender un televisor y ver una novela (Brasileña, claro), o encontrar  a cierto personaje secundario que suele aparecer en diversas fases.

En fin, no solamente nos dedicaremos a matar a todo poseedor de armas de fuego y demás, sino que podremos explorar los escenarios en busca de piezas para armas doradas y pistas que completen la historia


CORRUPCION EN BRASIL

El argumento de Max Payne 3 está bastante cuidado, si bien no alcanza la complejidad y grado de interés de las anteriores entregas. No desvelo nada del propio argumento, pues habrá gente que no haya jugado a los anteriores y quiera empezar por éste, aunque yo recomiendo personalmente que antes de empezar con Max Payne 3 os hayáis acabado los dos anteriores, pues hay muchas referencias que sólo los seguidores de la saga podrán entender.
  Pero no es el argumento el único detalle cuidado, pues el motor gráfico demuestra que esta generación aun tiene mucho que decir. Dejando de lado el cambio físico de Payne, Brasil está perfectamente recreada, con decenas de personas por las Favelas, callejones oscuros donde los traficantes hacen de las suyas y unos efectos de luces que quitan el hipo. Además, los modelados de los personajes están excelentemente acabados, detalle que, unido a su cómoda jugabilidad, hacen de Max Payne 3 un juego bien acabado y perfectamente cuidado. Efectos como los de los cristales rotos, el impacto de las balas sobre los enemigos, las muertes con el tiempo bala… todos esos detalles aportan cierto aire cinematográfico a un guion ya de por sí cinéfilo, pues parece que estamos en un capítulo de Corrupción en Miami.

  Como último detalle a analizar, el sonido en Max Payne es uno de los apartados más destacables,  pero también el más polémico. Y es que, al ser de Rockstars, diremos adiós al mítico doblaje de los primeros Max Payne, porque las voces están en un perfecto inglés, aunque, como es norma general en los creadores de GTA, están muy bien localizados e interpretados. Claro, de tener subtítulos en condiciones, no nos importaría (soy de los que prefiere voces originales al doblaje español), pero nos perderemos muchas escenas por leer las minúsculas letras…


MAX NO ES DE USAR Y TIRAR

Respecto al apartado final por analizar, es decir, la duración¸ decir que Max Payne 3 es juego bastante largo para el género al que pertenece, pues ronda las 13 horas. Su modo Historia, dividido en 14 capítulos, te enganchará y no podrás nunca dejarlo a medias, deseando saber cómo acabará todo. Pero una vez acabado el modo historia, quedan cosas por realizar todavía. Disponemos de un modo de juego llamado Minuto a minuto en Nueva York, donde tendremos que completar los capítulos con límite de tiempo. La gracia está en que matando a los enemigos ganamos puntuación y nos dan más segundos, por lo que los tiroteos se vuelven aún más divertidos, además de que al final se nos compensara con una medalla según el tiempo final. Los piques por superar nuestro record no tienen fin. Además, en este modo podemos elegir el aspecto clásico de Max Payne, aunque, la verdad, no ha quedado muy bien…

En resumidas cuentas, a un modo campaña ya de por sí largo, se une un modo arcade frenético y un multijugador del que poco puedo decir, aunque según se comenta, esta cuidado y es un intento por parte de Rockstars de entrar en el mundo online.



CONCLUSIONES DESDE MI FAVELA…

En fin, que como podéis ver, Max Payne 3 es más o menos lo que se esperaba, una perfecta continuación de la saga, con tiroteos intensos y divertidos, un modo campaña bastante largo con un argumento cuidado y entretenido que nos invita a seguir jugando, además de escenarios variados y explorables 100% en busca de objetos coleccionables y armas doradas. Todo se une a un doblaje en inglés magnífico, empañado por unos subtítulos tamaño Pitufo y unas cinemática pasadas por filtros confusos, como luces de neón y movimientos bruscos de cámara.  Defectos importantes que no gustan a nadie, pero que una vez te acostumbras y compras unas gafas de triple cristal, apenas molestará.

En fin, hace un calor de muerte y llevo mucho escrito ya, así que acabo afirmando que Max Payne 3 es uno de los mejores juegos de acción de esta generación y que, aunque no aporte nada nuevo al género, puede competir de tú a tú con los grandes del género. Todo esto, siempre, según mi humilde opinión.


VEREDICTO: 4 / 5 >>> Gran Juego <<<


- Isra

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